Habilidades,  Relaciones

Sé parte de la solución, no del problema

Ante lo que estamos viviendo por la pandemia del Coronavirus podemos quejarnos y lamentarnos por lo que está sucediendo, o por el contrario, aprender de lo que está sucediendo, y desde ahí, actuar.

Da lo mismo en qué país vivas, todos estamos viviendo momentos de incertidumbre y preocupación por lo que está sucediendo por el Coronavirus.

En España estamos viviendo una situación muy complicada, y más en la ciudad en la que yo vivo, Madrid.

Estamos en situación de alarma, confinados todos en casa (salvo los que ayudan a la población) para tratar que el COVID19 no se siga expandiendo y nuestro sistema sanitario no se colapse. 

Si estás en otro país quizás aún no lo estés viviendo con tanta intensidad, pero mucho me temo que pronto es probable que lo vivas así. No es que quiera semblar miedo pero lo que sí quiero es que si llega, sigas a rajatabla las indicaciones que te den. Esto ayudará a que no se propague con tanta virulencia.

Ahora más que nunca, valores y actitudes que no nos lleven al pánico y la desesperanza son altamente recomendables y necesarios:

  • Adquirir el compromiso de acatar las recomendaciones e indicaciones que nos sean dadas por nuestros gobiernos para no extender y propagar esta enfermedad. Y también compromiso por seguir al frente de nuestros negocios para seguir ayudando y contribuyendo a que otros sigan avanzando y creciendo.
  • Generosidad y solidaridad para ayudar a personas que nos puedan necesitar y a que otros no sean contagiados. Esta última quedándonos en casa, lo que hará más difícil el contagio y que el sistema sanitario pueda atender mejor y los servicio no se colapsen. Y la primera, tendiendo una mano o planteando soluciones. Eso sí, desde casa.
  • Optimismo para saber que esto tarde o temprano pasará y saldremos de ésta. De nada nos sirve entrar en pánico, ansiedad o desesperanza, dejándonos llevar por el miedo que las noticias nos traen o las falsas informaciones que nos llegan. Esto sólo nos lleva al caos.
    En estos momentos necesitamos de templanza para afrontar este gran reto que estamos viviendo y tener claro que pronto… esto también pasará.
  • Mente abierta para afrontar los desafíos a los que nos estamos enfrentando, y los que vendrán, para salir victoriosos de esta situación.

Seamos parte de la solución y no del problema. Grandes problemas requieren de todos estos valores y muchos más. Pero también de actitudes, para que juntos, salgamos de esta crisis y seamos la gran solución que ahora el mundo necesita.

Como dicen los chinos, la palabra crisis también trae oportunidades. Aprendamos de lo que está sucediendo, reflexionemos, tomemos tiempo para reflexionar, y salgamos reforzados de todo esto.

A continuación te comparto algunas reflexiones y aprendizajes que yo me estoy haciendo, con la esperanza de que a ti también te ayuden:

Vivimos momentos inciertos donde nos sentimos vulnerables y con demasiadas cosas en riesgo.

Sentimos que nuestro sistema habitual está en riesgo. No sabemos hasta dónde llegará el virus, si nos contagiaremos o no, o quizás algún ser querido. También está nuestro negocio… ¿Qué pasará? ¿Cómo afectará la crisis que se avecina?  ¿De qué manera puedo salir?

Demasiadas cosas externas que no podemos controlar, y mientras tanto lidiando, además, con esos pensamientos y sentimientos de desasosiego y peligro que poco nos ayudan a superar este reto.

No es momento de hacerse el valiente, ni de caer en la prepotencia pensando que todo lo puedes. Es momento de pensar y sacar nuestras mejores ideas y cuanto más creativas mejor.

Haz una buena introspección y analiza qué piensas, sientes…

Para que desde ahí puedas dar el siguiente paso y sigas en acción.

Es momento de que te pares y comiences, como hizo el leñador, a afilar el hacha. ¿Qué me está pasando? ¿Qué siento ante esta situación? ¿Cuales son mis pensamiento frente a esto que me está sucediendo? ¿Qué necesito para avanzar y progresar?

A veces dedicamos muy poco tiempo a pensar y esto, en contra de lo que puede parecer, siempre será muy bueno y productivo.

Hacer un parón para analizar ¿Qué puedo hacer? ¿Cuáles serían los mejores pasos? ¿Por dónde me puedo enfocar mejor y prestar un mejor servicio? ¿En qué puedo mejorar ahora que tengo tiempo? ¿Qué habilidades puedo adquirir para un mejor desempeño? Etc., etc.

Estas preguntas te darán una mejor visión de por donde hacer más fácil el camino.

Ahora toca que te pares y evalúes cuáles van a ser los pasos que mejor puedes dar. Qué analices todo lo que está en juego y cómo puedes salir de esta situación de la mejor manera contribuyendo al cambio y transformación que este nuevo mundo que se nos abrirá nos va a plantear.

Algo muy importante, pon foco y prioridad en ti

Está muy bien pensar en cómo puedes ayudar mejor a otros, pero lo más importante en este momento eres tú.

Si tú no estás bien, poco podrás aportar a los demás. Estando bien serás el motor que necesitarán las personas a las que puedes ayudar.

Analiza cómo te sientes. Qué pensamientos son los que más toman fuerza en ti en estos momentos. Busca recursos para estar bien y sentirte en paz y armonía.

En estos momentos de reclusión, te puedo asegurar que son muchos los pensamientos y emociones que nos asaltan en el día a día y que nos paralizan.

Te lo cuento por esto me está pasando a mí.

Yo vivo sola y me gusta la soledad, aunque mis padres están cerca y he de cuidarles porque son mayores. Esto me permite poder salir a la calle para poder atenderles. Además tengo la enorme suerte de poder trabajar con mis clientes y colaboradores utilizando las tecnologías que nos permiten estar conectados, vernos online, por lo que mantengo relaciones casi a diario con otras personas.

Pero en momentos de aislamiento es muy fácil caer en la tristeza, la ansiedad de no tener control por lo que está sucediendo, o lo que pasará, por lo que es fundamental que hagas una buena gestión emocional que te libere de sentimientos que no te ayudan como la desesperanza o la frustración.

Permítete sentir y luego busca fórmulas para estar en paz y armonía contigo mismo.

Yo hago meditación, busco lecturas que me llenen y enriquezcan mi alma. También me cuido: alimentación, ejercicios aeróbicos, espacios de silencio, me premio y celebro mis éxitos a diario.

Te recomiendo que crees tu propio plan 😊

Procura estar informado pero no te satures

Yo suelo aislarme bastante de las noticias (que habitualmente siempre son malas) y hago dieta hipo informativa… pero ahora no puedo.

Quiero estar informada, saber qué está sucediendo, lo que me permite conocer qué puedo hacer y aportar.

Pero cuidado, estar permanentemente viendo lo que está sucediendo no ayuda en nada, sólo a crear desasosiego y miedo. Te lo cuento porque cuando yo dedico mucho tiempo a esto, me paraliza o me da por pensar cosas no demasiado buenas.

Está bien conocer lo que está sucediendo pero con control. No es necesario seguir minuto a minuto lo que pasa. Yo suelo una o dos veces al día estar informada.

También, contrasta la información. Hay demasiados bulos que están corriendo en mensajes que se reciben a diario, en redes sociales, etc., y algunos, no sólo no ayudan sino que generan pánico o propuestas totalmente disparatadas.

En estos casos lo mejor es el sentido común.

Utiliza todos los recursos para seguir en contacto con tus clientes

Ahora tenemos multitud de herramientas para permanecer en contacto con nuestros clientes. Estar recluido no significa que pares tu actividad empresarial, es más, no te lo recomiendo.

Como profesional, tus ingresos dependen de tu actividad, y por lo tanto has de seguir prestando apoyo a tus clientes y a nuevos a los que puedas ayudar.

Este es un momento crítico, difícil y hay muchas personas que necesitarán de tu apoyo. Así que mira de qué forma puedes apoyar mejor a tu comunidad.

Utiliza todos los medios para comunicarte con tus potenciales clientes y con los que ya lo son: teléfono, móvil o celular, correo electrónico, whatsapp, telegram, redes sociales, salas de conferencias online,…

Tenemos multitud de forma de seguir apoyando, somos privilegiados de vivir ahora y disponer de tantas herramientas para seguir trabajando. ¡¡¡Utilízalas!!!

Aprovecha esta situación para ponerte al día

Este momento que estamos viviendo es retador y desafiante, no sólo ahora sino lo que vendrá en el futuro.

Aprovechemos para adquirir nuevos conocimientos que nos ayuden a ser mejores y poder ofrecer un mejor servicio a nuestros clientes.

También a descubrir cómo mejorar nuestro negocio, hacerlo más próspero y rentable. Es momento de aprender nuevas habilidades y herramientas para llegar con más facilidad a nuestros clientes y poderles ayudar.

Cuando todo esto, poco a poco, vuelva a su ser, viviremos momentos desafiantes y retadores, y las personas, tus clientes, necesitarán más de ti. Serán momentos de conversar para inspirar e influir a que tomen decisiones, actúen, y afronten sus objetivos con ilusión y motivación.

¡¡¡Aprovecha y prepárate para ello!!!

Yo te puedo ayudar, sólo pulsa en este enlace y contacta conmigo para que podamos reunirnos y analicemos, juntos, cuál es tu mejor plan para próximos desafíos.

Deseo que todo te vaya muy bien, te cuides mucho, y sigas adelante con amor y pasión por lo que haces. Ahora, más que nunca, muchas personas necesitarán de lo que tú haces. ¡¡¡Conviértete en el faro que ilumine su camino en este mar de agua turbulentas!!!

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